España hace historia
La Furia Roja se clasificó a semifinales por primera vez en mundiales. En un partido muy disputado y algo loco, superó a Paraguay por 1 a 0. El gol lo anotó Villa a falta de ocho para el final, pero anteriormente Cardozo, para los sudamericanos, y Xabi Alonso, para los europeos, fallaron un penalti.
En un encuentro muy peleado, luchado en el mediocampo, en donde reinaron las imprecisiones y las infracciones, España supo apoyarse en alguna de sus individualidades para generar fútbol y, otra vez, se valió de la capacidad goleadora de David Villa para ganar.
Paraguay fue un durísimo rival para la Roja. Aplicando un esquema aguerrido y conservador, los sudamericanos pudieron obtener la victoria gracias a sus potentes atacantes. Martino planteó dos líneas de cuatro y confió en el ataque por las bandas para que los grandes delanteros que poseen compliquen.
Por eso, el encuentro fue malo. España intentó jugar al fútbol, tocar por abajo, pero la marca asfixiante de los paraguayos podía cortar el circuito futbolístico. Un remate de Santana o un cabezazo de Riveros fueron las primeras y las únicas aproximaciones albirojas en el primer tiempo. Los de Del Bosque, en tanto, solamente un tiro desde afuera de Xavi.
Cuando la etapa inicial empezaba a concluir, Paraguay contó con la situación más clara. Haedo Valdez convirtió tras un centro desde la derecha, pero la jugada fue anulada por fuera de juego. El goleador no estaba adelantado pero, si el árbitro sancionó por la posición irregular de Cardozo, estuvo bien cobrado pues Tacuara intentó intervenir.
En la segunda parte la cuestión continuó igual. Paraguay jugando su juego, corriendo y presionando, mientras España no encontraba el rumbo. Por eso, Del Bosque mandó a la cancha a Francesc Fábregas por Torres y así clarificar el panorama.
Pero el panorama no se aclaró, sino que se aceleró a un ritmo trepidante (en esto poco tuvo que ver Cesc). Dos penaltis en dos minutos que paralizaron los corazones de paraguayos y españoles. Primero, en el minuto 13, Piqué sujetó a Cardozo en un centro y ocasionó la primera pena máxima. El propio Tacuara ejecutó e Iker Casillas contuvo abajo. Inmediatamente, Villa se fue de cara al arquero y cayó en el área, cuando llegaba apareado por Alcaraz. Una falta más buscada por el delantero que realizada por el defensor. En la ejecución fue Xabi Alonso que marcó, pero el árbitro anuló por invasión. En el segundo intento se lució Justo Villar. En el rebote hubo de todo: Penal no cobrado del portero a Fábregas y un remate de Sergio Ramos que Da Silva salvó en la línea.
Después de la locura, España se soltó. Perdió los nervios lógicos de esa instancia en un Mundial y los paraguayos sintieron un poco el cansancio. La Roja ganó terreno, persistió en el dominio de la pelota y con remates lejanos o insinuaciones de Villa parecía estar más cerca.
Hasta que llegó el minuto 37. Iniesta encabezó el ataque y mostró sus capacidades al asistir a Pedro (ingresado en el complemento) que remató libre frente a Villar. La definición dio en el poste y el rebote le cayó al Guaje. Villa se tomó su tiempo y colocó la bola bien esquinado. Tan esquinado que el esférico dio en un palo, luego en el otro y se terminó introduciendo en la valla. Vea el resumen.
Poco tiempo le quedó a Paraguay para intentar una respuesta. Estuvo cerca cuando tuvo su penalti y casi el planteó culmina siendo exitoso. A pesar de la derrota, ha hecho un extraordinario Mundial.
España sigue su rumbo. Rompió el estigma de los cuartos de final, hizo historia y piensa en el título. Solamente en Brasil 1950 la Roja había estado entre los cuatro mejores (se había disputado un cuadrangular final, no existiendo instancias de playoffs), ahora los de Del Bosque quieren ir más lejos.
HERNÁN AMAYA

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