Huelga mundialista

Los trabajadores sudafricanos de la construcción entraron en huelga
Todo venía viento en popa. Todo marchaba bien por Sudáfrica y el primer Mundial en tierras africanas ilusionaba al planeta entero. La Copa Confederaciones había demostrado que la organización estaba realizando las cosas como correspondían, que las obras en los estadios ya preparados eran acordes al evento y que tanto la señalización como la red de transportes se había sabido amoldar a la ocasión. Pero nadie contaba con un reclamo proveniente de los responsables de que el proyecto mundialista se lleve a cabo, de los propios trabajadores de la construcción.
El problema lleva ya mucho tiempo, lo que pasa que ahora los sindicatos han encontrado algo con qué extorsionar a las autoridades: La Copa del Mundo 2010. Si no se cumplen los reclamos del sector de la construcción corre riesgo la cita de junio próximo.
A partir de hoy, los trabajadores entraron en huelga solicitando un aumento salarial del 13%, mientras los gobernantes sólo han ofrecido el 10%. Este inconveniente social en Sudáfrica ha paralizado las obras de construcción y refacción de los estadios. En este momento, seis estadios se están haciendo a nuevos y a los restantes se les están realizando reformas y mejoras.
Para tranquilizar a Blatter y compañía, Danny Jordaan (director del Comité Organizador del Mundial) comentó que los plazos se respetarán y que el Mundial no corre peligro.
¿Será cierto? Podrá el gobierno sudafricano manejar esta huelga. Los sindicatos han amenazado diciendo que no tienen problemas en estirar esta protesta todo el tiempo que sea necesario, incluso hasta 2011. Deberán actuar pronto, ya que las obras se estaban realizando de manera correcta pero no con mucho tiempo de sobra. Es más, se tiene planeado construir una vía de alta velocidad que una el aeropuerto con la ciudad de Johannesburgo y la fecha de culminación de la obra es dos semanas antes del comienzo del Mundial. Si la huelga se extiende mucho tiempo, la red de transporte ya se verá disminuida con respecto al proyecto original.
Esperamos desde aquí que se pueda solucionar lo antes posible y que continúen las obras. El caso de la vía de alta velocidad es sólo un ejemplo porque hay muchos más en otras ciudades y, de la misma manera, podrían verse afectados los estadios, que son el alma máter de una Copa del Mundo, pues son los escenarios donde los futbolistas batallarán por la gloria.
HERNÁN AMAYA
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