España fue superior a Portugal durante todo el partido, pero necesitó de la eficacia goleadora del Guaje para imponerse por 1 a 0. Cristiano casi no existió y los de Queiroz se limitaron a defender, esperando el contragolpe. La Roja avanza a paso firme y recuperó su mote de candidato.
Una parada muy dura tenían las aspiraciones de España en Sudáfrica 2010. El gran candidato previo al inicio del Mundial fue recuperando su estigma y su atildado juego y llegaba a los octavos en una etapa ascendente. En tanto, Portugal venía de una etapa de grupos más tranquila, aunque quedando en deuda en cuanto a lo futbolístico y a su estrella, Cristiano Ronaldo.
El planteo de Vicente Del Bosque fue el mismo que siempre. Con tres volantes de marca y buen pie, con Iniesta suelto y con dos delanteros netos, la Furia Roja ganó el mediocampo, la pelota y las mejores ocasiones. Tratando el balón con respeto, cuidado y siendo ofensivo durante casi los 90 minutos. En cambio, el equipo de Queiroz tuvo una idea que parecía diseñada directamente por José Mourinho: Espero agazapado con una dura y fuerte marca e intentó lanzar la contra en cuanto la oportunidad se presente.
Los españoles fueron al frente desde el primer minuto; el Niño Torres exigió a Eduardo, en lo que era un presagio del resto del partido. A los 4 y a los 7 minutos, fue Villa el que remató y obligó al portero a esforzarse. Y en el minuto 13, nuevamente el delantero del Liverpool generó peligro con un remate de primera que se perdió por arriba.
La potencia de la Roja perdió intensidad con el correr de los minutos y Portugal se fue acomodando. Es así que se animó a adelantarse un poco. Llegó con un remate de Tiago que Casillas, complicándose sólo, rechazó en dos tiempos. Y con un tiro libre desde muy lejos de Cristiano Ronaldo; nuevamente Casillas no contuvo a primeras y el rebote no fue aprovechado por los portugueses.
En el cierre del primer tiempo se notó claramente la situación. España con la bola, yendo y yendo, chocando ante una defensa bien ordenada comandada por Carvalho y Alves; contra un Portugal saliendo en velocidad de contragolpe o probando desde media distancia.
El segundo tiempo comenzó con imprecisiones para ambos bandos, pero los lusitanos eran los más beneficiados en ese sentido porque podían pasar rápidamente de defensa a ataque. España parecía desconcertada por momentos, hasta que desde el banco llegó un impulso anímico que cambió el partido. Del Bosque mandó a la cancha a Llorente por Torres en el minuto 14, y el delantero del Bilbao causó un impacto inmediato.
En su primer movimiento recibió un centro de Ramos y cabeceó para que se luzca Eduardo (hace rato ya era la figura de la cancha). Así, el ariete demostró que el camino podía ser más fácil, y no era tan necesario mucho control de pelota para generar peligro. Enseguida, Villa sacó un estupendo remate desde el borde del área, que se perdió apenas afuera. El gol parecía venir…
Y llegó en el minuto 18. Iniesta se movió por la frontal y halló un hueco en la última línea portuguesa. Su pase fue estirado por Xavi, habilitando al Guaje Villa. El asturiano definió mal de zurda aunque, en el rebote que dio Eduardo, se lució en la estocada final. Vea el gol.
A partir de allí, España fue muy inteligente. Se defendió con la pelota. Tocó de un lado a otro, hizo rotar la pelota por todo lo ancho del terreno y no permitió que los de Queiroz compliquen a Casillas. Y cuando se podía… se atacaba. Sergio Ramos se escapó por derecha, recortó y de zurda casi anota un golazo a falta de 20 minutos. Otra vez, Eduardo apareció para sacar al corner.
Extraño la poca reacción que tuvieron los lusitanos. Se quedaban afuera del Mundial y no se revelaron ante esa situación. Recién en los últimos minutos intentaron con algunos centros cruzados, pero nunca generaron real riesgo para los españoles. Llorente estuvo a punto de aumentar en una contra a falta de tres minutos, con un cabezazo que besó el poste. Y en el final, Costa se fue expulsado.
España terminó ganando con mucha justicia. Recuperó el juego claro, profundo y bonito, consiguiendo también el respeto mundial perdido. Igualmente, sigue necesitando de la potencia y la eficacia de Villa. En cuartos tiene enfrente a Paraguay.
HERNÁN AMAYA









