Brasil y Portugal protagonizaron un aburrido partido en el que todas las estrellas presentes dejaron mucho que desear. El empate los clasificaba a ambos para la siguiente ronda, entonces no se esforzaron demasiado. 0 a 0 para cariocas y lusitanos.
El partido se presentaba como un trámite. No había mucho que dilucidar en este encuentro entre brasileros y portugueses. A no ser que los de Dunga se despacharán con una impensada goleada, el resultado sólo servía para la anécdota. Si bien los lusitanos tenían la oportunidad de arrebatarles el liderazgo a los cariocas, el empate los dejaba tranquilos para asegurar la clasificación.
Fue lento el trámite y el desarrollo del juego. Brasil y Portugal se prestaron el balón, intentaron ser seguros en el control y en el traslado, y sólo llegaron con pelotazos desde afuera o individualidades esporádicas. Ninguno de los dos quería arriesgar demasiado. Y es así que se observaron pocas situaciones para ambos lados y en cantidad pareja.
Las primeras aproximaciones fueron un remate desde larga distancia de Dani Alves que se marchó afuera y una volea de Tiago que se elevó demasiado. Recién al minuto 30, llegó la primera real posibilidad de peligro. Luis Fabiano centró para Nilmar, que ingresó por el segundo palo y, con esfuerzo, definió. El portero Eduardo, con grandes reflejos, manoteó el balón y éste dio en el poste. Y en el minuto 39, Luis Fabiano con un cabezazo de pique al suelo estuvo muy cerca de anotar. Fueron las dos más claras del partido para Brasil.
En la segunda parte, Portugal llegó a complicar seriamente a Julio Cesar. Cristiano Ronaldo, en una de las pocas que hizo, guapeó contra todo el fondo brasilero, se escapó por izquierda y pisó el área. Lucio, desde atrás, en su intento por frenar al crack del Madrid, le punteó el balón y le cedió el gol a Raul Meireles. El volante definió apurado por la salida del portero que tapó heroicamente. Vea el resumen.
Muy pocas posibilidades de que se quiebre el cero y mucho traslado intrascendente por parte de ambos equipos. El acuerdo tácito fue casi evidente y mientras Brasil se quedaba cómodamente con el primer puesto, Portugal festejaba su acceso a octavos de final.
HERNÁN AMAYA









