Sudáfrica marcha con trompetas hacia el Mundial
La gran cantidad de protestas por los ruidos que generaban los locales desde las gradas no les importó a las autoridades de la FIFA, pues anunciaron que no impedirán su utilización durante el campeonato del mundo. Las vuvuzelas también se escucharán en 2010.

El público sudafricano y sus vuvuzelas
La Copa Confederaciones sirve como prueba. Es ideal para medir la capacidad organizativa de la nación anfitriona. Con un torneo más reducido en cuanto al número de equipos se puede evaluar los estadios, la infraestructura, los servicios, la atención al público y a la prensa, los transportes, etc. Por eso, la FIFA inteligentemente ha instalado esta competencia un año antes de cada Mundial.
Sudáfrica se ha llevado un aprobado como resultado de esta Copa Confederaciones, la cual ganó Brasil. Blatter y la Comisión organizativa coincidieron que los pocos errores se podían subsanar en 12 meses y llegar a la cita en óptimas condiciones.
Pero la prueba además se utiliza para analizar distintos aspectos que son impensados. En este caso, surgió la protesta de varios jugadores y de las cadenas televisivas por el ruido que generaban las trompetas, llamadas vuvuzelas, que utilizaban los espectadores locales.
Este instrumento llamó la atención de los televidentes en todas partes el mundo. Es algo que caracterizó, a partir de esta Copa Confederaciones, al cálido público sudafricano. Pero lo que para muchos es algo que suma al folclore futbolístico, para otros perjudica.
Las empresas que televisaron el torneo fueron las primeras que pusieron el grito en el cielo, ya que las transmisiones se veían “entorpecidas” por el ensordecedor sonido. Además, alegaban que complicaba mucho la comunicación entre el televidente y los periodistas y entre estos y los operadores técnicos.
Luego de esta queja, muchos fueron los jugadores que declararon concordando con las televisiones. Dijeron que el estruendo dificultaba la concentración y que muchas veces no se llegaban a escuchar entre propios compañeros.
Pero esto no es tenis…. En donde el silencio debe reinar en un estadio. El fútbol vive del sentimiento del fanático. Los cánticos, las banderas, el cotillón o cualquier otro artilugio son válidos para alentar a su equipo favorito (en este caso a su país). Por eso, la FIFA acertadamente hizo oídos sordos a esta protesta, que encabezaron las cadenas de televisión con un apoyo (no total, pero sí de varios futbolistas que participaron de la Copa Confederaciones) de los jugadores.
El director de comunicación del ente que rige el fútbol mundial, Hans Klaus, explicó la decisión: “Eso significaría también quitar los cencerros que llevan los suizos o prohibir a los aficionados ingleses cantar. Afrontamos este asunto de una forma relajada y estoy convencido de que las vuvuzelas otorgarán a la cita su sonido africano”.
Estas trompetas son típicas en los partidos de la Selección de Sudáfrica, los Bafana Bafana reciben este tipo de aliento desde los noventa. Estas vuvuzelas son réplicas de antiguas bocinas que utilizaban los viajeros africanos para encontrarse entre sí por los senderos y estarán dándole color, brillo y mucho ruido a la próxima Copa del Mundo.
HERNÁN AMAYA
sudafricanos ¡ja! BUENISIMO asii no escucha el equipo contrario